Excluyen a Misiones en una nueva licitación del Gasoducto del NEA

 

Hoy por hoy, la prioridad para el Gobierno son las redes que beneficiarán a Formosa, Chaco y Santa Fe.
 

El Gasoducto del NEA, uno de los mayores proyectos de infraestructura del país, tiene sus obras paralizadas desde hace 19 meses y es una de las principales exigencias de los habitantes de Misiones. 

 
Días atrás, el diario El Tribuno de Salta publicó que la empresa nacional de energía (Enarsa) comenzó a preparar los pliegos de una nueva licitación, la cual vuelve a excluir a Misiones de los trabajos. 
 
Según la publicación, el llamado será lanzado el próximo mes, para tener la adjudicación resuelta antes de octubre y llegar a fin de año con los trabajos reiniciados. 
 
La empresa Servicios Vertúa se retiró en diciembre de 2015, con los trabajos ejecutados a medias, y dejó 125 kilómetros de tuberías abandonadas en los montes del departamento Rivadavia de Salta. 
 
De acuerdo con los pliegos que terminaron de confeccionar en las oficinas técnicas de Enarsa, la nueva contratista deberá revisar los 105 kilómetros de tubería ya enterrada e instalar los 125 kilómetros de cañería pendientes entre Campo Durán (Aguaray) y el límite con Formosa (Capitán Pagé).
 
El Tribuno informó que el “tramo de 230 kilómetros, denominado en los pliegos como EPC1, es la sección salteña que conectará a las redes de distribución de las provincias del NEA con el Gasoducto Binacional Juana Azurduy en las inmediaciones de la refinería de Campo Durán. Ese contrato se pactó con la modalidad “llave en mano”, es decir que la prestación asumida comprendía todos los materiales necesarios para que el tramo inicial del Gasoducto del NEA pudiera ser entregado en tiempo y forma”.
 
La contratista, sin embargo aclaró, se retiró el 4 de diciembre de 2015, dejando las obras con un grado de avance de apenas el 53,92%.
 
Sin fecha a finalizar
El proyecto del Gasoducto del NEA (GNEA) fue concebido en 2003 para abastecer a localidades de Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones y Santa Fe con gas natural de los yacimientos del sur de Bolivia y del norte de Salta.
 
En 2007, mediante el decreto 267, el Ejecutivo nacional otorgó a Enarsa la licencia para operar el sistema de abastecimiento gasífero del noreste argentino durante 35 años.
 
La concesión incluyó la responsabilidad de la empresa pública de construir, operar, mantener y prestar el servicio de transporte y comercialización del fluido. 
 
Ese mismo año, mediante el decreto 805, el Gobierno nacional encomendó a Enarsa que adopte los recaudos necesarios para la construcción de la obra energética más importante de los últimos 50 años.
 
Tras el cambio de gobierno, Enarsa abrió un proceso de revisión de las obras licitadas, contratadas y ejecutadas. En base a esas auditorías, y con el escenario energético de la región complicado por los derrumbes del gas, la conducción de Enarsa redefinió los objetivos del plan originario del Gasoducto del NEA.
 
Hoy, como etapa prioritaria, el proyecto contempla las terminación de las redes troncales y subsidiarias que beneficiará a usuarios de Formosa, Chaco y Santa Fe.